En todos mis entrenamientos y actividades, me encuentro con personas cuyo sueño es ser el mejor vendedor. Cuando comienzo a indagar sobre su vida, suelen hablar de sus años de experiencia y su formación profesional, como si fueran los dos factores claves para alcanzar lo que desean.

En mi experiencia, la más valiosa lección que le he compartido a estas personas, es que el factor que les permitirá alcanzar los resultados que desean, es la confianza, en si mismos, en la empresa o negocio del que hacen parte, y en el producto o servicio que ofrecen.

¡Esa confianza, representa el 80% del éxito en las ventas!

Con esto no quiero decir que los años de experiencia, la formación y conocer las bases de un cierre efectivo, no tienen valor para ese vendedor. Lo que debemos tener en cuenta, es que una venta va más allá de los conceptos teóricos, por eso podemos asociarla a todo lo que pasa en nuestra vida.

Cuando proyectas esa confianza, tu cliente se siente seguro del valor que ese producto o servicio le aportará a lo que necesita, porque esa conexión se da en un proceso inconsciente.

Al querer convertirte en el mejor vendedor, tendrás que confiar 100% en lo que eres, en donde estás, y lo que le estás ofreciendo. Nunca olvides, que vender implica emociones, energía, seguridad y aprender todos los días.